El Ara Project de Google y los teléfonos modulares


#1

Google ha anunciado esta semana que cancela el Ara Project. Parece ser que la idea de desarrollar un teléfono móvil modular ya no les parece tan interesante.

Junto a Fairphone era el otro gran proyecto de teléfono modular. La motivación de Google era desarrollar un teléfono al que se le pudieran hacer actualizaciones de hardware, no tanto enfocado a la reparación como lo está Fairphone, sino más bien un teléfono que permitiera estar a la última.

Un panorama donde cambiar la cámara, el procesador o la RAM al smartphone esté al alcance de cualquiera, como pasa con los PC, y así tener máquinas que evolucionan según necesidades, que duran más y son didácticas en sí mismas.

Buscando en ebay se encuentran todos los componentes necesarios para montar tu propio smartphone, como se hace con los PC, porque en el fondo un smartphone y un PC son la misma cosa. Sin embargo no conozco a nadie que se haya montado su smartphone.

¿Están diseñados los smartphones como cajas negras para que sea difícil entrar en ellos, comprenderlos, modificarlos, repararlos? Al modo de los coches actuales, que claramente son menos manipulables que los de hace diez años. O ¿es que el sector de los dispositivos móviles es muy incipiente aún, y solo unos pocos geeks se montan sus teléfonos, como pasaba a principios de los 80 con los primeros PC?

De alguna manera veo estos teléfonos modulares como el primer paso hacia un panorama de smartphones más modificables, más fácilmente “destripables”, así que me parece mala noticia que Google cierre el Ara Project.


#2

Pues sí es un poco triste. Tengo mis dudas sobre si realmente habría llevado a una menor obsolescencia programada, o a una hiper-gadgetización en la que todo el mundo tuviera 20 accesorios inútiles rondando por casa. Pero el concepto bien merecía ver la luz y ponerse a prueba.

La pregunta que te haces sobre por qué no nos montamos móviles nosotros mismos, creo que se puede responder también por otro lado. Los ordenadores que uno puede montarse son PCs clónicos de sobremesa, básicamente armatostes cuya estructura sobredimensionada permite cierta flexibilidad. Un smartphone no perdona: tiene que ser ligero, con la máxima pantalla en el menor tamaño, y además tener cierta ergonomía para cogerlo y llevarlo en el bolsillo. Y eso requiere que todos los componentes estén totalmente imbricados unos con otros. Incluso los prototipos de Ara se ven un poco “cajosos” de más en comparación con modelos de móvil actuales, y eso que seguro que eran poco menos que una carcasa hecha para mostrar el concepto. Puede que Google se haya encontrado con que es muy difícil hacer algo modular que además sea potente, pequeño, ligero y ergonómico. Por esa misma razón no creo que veamos muchos ultrabooks clónicos montados por sus usuarios, y sí algún portátil más bien “fuertecito” y muchos PCs de sobremesa.

Creo que lo abierto y lo óptimo se excluyen en cierta medida. Y digo esto muy a regañadientes, porque me joroba que sea as. Pero mis observaciones, en busca de contradecir mi propia teoría, me la confirman continuamente.

Basta ver que para hacer ordenadores tan esbeltos y estilizados como los de Apple, las demás marcas han tenido que hacerlos prácticamente igual de monolíticos e impenetrables.

O como todos los fabricantes están dejando de hacer móviles con batería extraíble para poder hacerlos más y más finos, potentes, etc.

O, por ver un ejemplo de otro ámbito, comparar una bici plegable Brompton con una Dahon: la primera se lleva y se pliega con una sola mano y ocupa muy poco espacio, y la segunda parece más “doblable” que “plegable” a su lado, ocupa el doble o triple de volumen y es super incómoda de llevar. La primera es un objeto de diseño, la segunda es un trasto. La primera no tiene prácticamente ninguna pieza estándar, ni las marchas, ni las ruedas, ni los frenos, ni el manillar… nada; la segunda se basa casi toda en componentes estándar que puedes encontrar en cualquier lado y cambiar a tu gusto. Y a cambio, pierde la posibilidad de lograr un diseño altamente específico y altamente eficaz. Las Dahon, como plegables, son todo menos óptimas. Y las Brompton, como bicicletas, son todo menos abiertas.

Igual que yo (sintiéndome en parte derrotado) decidí que no podía renunciar a la optimización de una Brompton (era eso, o renunciar a meter la bici en el metro, por ejemplo), supongo que muy pocos usuarios de smartphones renunciarían a la optimización de estos cacharritos.

Nota al margen: Premio para el Fairphone por haber logrado un aparato tan modular, pero modular en este caso no significa flexible “a lo Ara”. Significa poder cambiar una pieza por otra casi igual, que no entraría en conflicto con el diseño integral inicial y por tanto mantendría su nivel de optimización y ergonomía (que ya son un poco escasas en comparación con modelos más “cerrados”).


#3

Nótese que he usado el término “abierto” como “modular, modificable” y no tanto como “libre”. :smirk:


#4

¡Temazo!

Se me ocurren cuatro ejemplos muy claros que se escapan fácilmente a tu afirmación: Linux, Wikipedia, Arduino, Raspberry Pi. Todos son “más óptimos” que su equivalente propietaria.

En el caso de los móviles y los portátiles ligeros asimilas óptimo con pequeño, con ligero, sacrificando vida útil, reparabilidad, seguridad… Yo no tengo claro que esto sea óptimo.


#5

Pues sí, la verdad es que revisando lo que entendemos por “óptimo” se le puede dar un buen giro a la cuestión. De hecho estoy tan de acuerdo contigo pero a la vez sigo tan convencido de lo que digo, que creo que “óptimo” no era la palabra adecuada para lo que quería expresar. Le seguiré dando vueltas.

Concretamente, en este caso lo estaba pensando desde el lugar común: lo óptimo como “ergonómico” (no es el término exacto, pero va por ahí; pequeño, ligero, diseño compacto y cuidado…) es lo que, en el caso de un móvil o portátil, comúnmente se busca como óptimo. O lo que los fabricantes buscan y venden, al menos. (O lo que YO buscaría en una bicicleta plegable. Claramente hay gente que no, porque Dahon vende mucho.)

En los casos que citas lo óptimo es otra cosa, como lo es en los PC de escritorio. Así que desde luego podemos entender algo como “óptimo” en otro sentido, sin esos atributos que yo digo y con otros… pero no sé si eso es algo que le vaya a pasar al mercado de dispositivos móviles en breve. Y para Google, como para otros, el mercado manda, y sus experimentos (que son muchos) se cierran en cuanto no dan de sí.

Por ver si me contradigo un poco y ampliar el debate con otro ejemplo, que encontré ayer y que aún no he revisado mucho, citaría el Moto Z, que es lo más parecido a un móvil modular que realmente se ha lanzado al mercado. Y curiosamente, lo primero que se vende es que es hiper delgado y ligero… salvo cuando le pones uno de los “mods” que casi lo convierten en algo diferente.


#6

Claro, lo bueno, lo mejor, lo óptimo son términos ligados a un escenario y un grupo de interes concreto. ¿Para quién o cuándo se considera que algo es óptimo? Por ejemplo, la obsolescencia es óptima para los fabricantes de teléfonos pero no para los usuarios. Por eso no funciona la generalización “lo óptimo está reñido con lo abierto” y sólo es cierto para ciertos casos y no para otros. Esa sentencia, tal como lo habéis planteado es una extrapolación de “Lo modular, con sus implicaciones en obsolescencia programada y en capacidad de personalización, está reñido con ergonomía y usabilidad”. En mi opinión, es una cuestión de tiempo que una cosa converja con la otra. Hay que esperar a que la tecnología avance lo suficiente. Otra cosa es que a la industria le interese hacerlo, pero esa es otra cuestión.